
Michael Blann/Getty Images
Resumen.
El liderazgo siempre ha implicado tomar decisiones difíciles. Hoy en día, esas decisiones están cada vez más condicionadas por presiones que se superponen y chocan entre sí, comola incertidumbre económica, los cambios tecnológicos y el escrutinio público, por nombrar algunas. Una sola decisión puede tener consecuencias estratégicas, humanas y reputacionales, difuminando la línea entre el juicio profesional y la responsabilidad personal.