Salga de la rutina de la transformación
Demasiados cambios pueden traumatizar a su organización. La solución es minimizar la necesidad. por Darrell Rigby y Zach First

Resumen.
Un artículo satírico publicado en The Onion titulado«El CEO presenta un nuevo y audaz plan para reparar el daño causado por el nuevo y audaz plan del año pasado»parodiaba las transformaciones en serie que se producen en muchas empresas. Los líderes suelen culpar a factores incontrolables —políticas de administraciones anteriores, contrataciones para un auge que se esfumó inesperadamente, incertidumbre macroeconómica, el auge de la inteligencia artificial—, pero con demasiada frecuencia los verdaderos problemas estratégicos quedan sin resolver. En lugar de revitalizar la organización, las constantes reorganizaciones generan fatiga por el cambio, lo que merma la moral de los empleados. Los clientes y proveedores, inseguros sobre qué estrategias sobrevivirán al giro del próximo año, se muestran recelosos ante las asociaciones a largo plazo. Los inversores temen un mayor riesgo y descuentan las ganancias futuras. El tiempo y los recursos financieros de los líderes se destinan a la reorganización de la organización y a los gastos de reestructuración, en lugar de a la innovación y la creación de valor.