
Personal de HBR/unsplash/Andre Hunter
Resumen.
Hace un tiempo, charlé con un amigo cuyo hijo solicitó plaza en unas 20 universidades, una cifra extrema sin duda. A pesar de todo, la inversión dio sus frutos. Acabó entrando en una de las universidades de su alcance, a pesar de haber sido rechazado por muchas universidades de rango inferior (y por algunas de rango superior también).