Se queda corto en la medición del desempeño no financiero
Resumen.
En la última década, cada vez más empresas han estado midiendo la lealtad de los clientes, la satisfacción de los empleados y otras áreas de desempeño que no son financieras, pero que creen que, en última instancia, afectan a la rentabilidad. Hacerlo puede ofrecer varias ventajas. Los directivos pueden hacerse una idea del progreso de la empresa mucho antes de que se pronuncie un veredicto financiero y la solidez de sus asignaciones de inversiones pase a ser discutible. Los empleados pueden recibir mejor información sobre las acciones específicas necesarias para alcanzar los objetivos estratégicos. Y los inversores pueden tener una mejor idea del rendimiento general de la empresa, ya que los indicadores no financieros suelen reflejar ámbitos de valor intangible, como la productividad de la I+D, que las normas de contabilidad se niegan a reconocer como activos.