SKIP TO CONTENT

Se queda corto en la medición del desempeño no financiero

Resumen.   

Aviso: Traducido con el uso de inteligencia artificial; puede contener errores. Participe en esta encuesta para hacernos llegar sus comentarios y obtenga información en las preguntas frecuentes.
Read in English

En la última década, cada vez más empresas han estado midiendo la lealtad de los clientes, la satisfacción de los empleados y otras áreas de desempeño que no son financieras, pero que creen que, en última instancia, afectan a la rentabilidad. Hacerlo puede ofrecer varias ventajas. Los directivos pueden hacerse una idea del progreso de la empresa mucho antes de que se pronuncie un veredicto financiero y la solidez de sus asignaciones de inversiones pase a ser discutible. Los empleados pueden recibir mejor información sobre las acciones específicas necesarias para alcanzar los objetivos estratégicos. Y los inversores pueden tener una mejor idea del rendimiento general de la empresa, ya que los indicadores no financieros suelen reflejar ámbitos de valor intangible, como la productividad de la I+D, que las normas de contabilidad se niegan a reconocer como activos.

A version of this article appeared in the November 2003 issue of Harvard Business Review.

Partner Center