
Richard Drury/Getty Images
Resumen.
Al principio de mi trabajo con «John», CEO de una empresa de medios de comunicación, me invitó a observar cómo presentaba la estrategia de la empresa a un grupo de veinte altos directivos. Su discurso fue convincente: claro sobre la necesidad de cambiar, seguro en cuanto a la ambición y persuasivo sobre las prioridades. El ambiente en la sala era optimista, y muchos asintieron con la cabeza mientras él describía cada pilar estratégico. La directiva implícita también era inequívoca: asimilar la lógica, hacer preguntas aclaratorias y ponerse manos a la obra.