
Resumen.
Cuando el presidente Donald Trump anunció sus planes de aranceles recíprocos el 2 de abril, los analistas señalaron rápidamente que los productos farmacéuticos estaban exentos. Pero es poco probable que el indulto dure porque el presidente ha dicho en repetidas ocasiones que quiere imponer aranceles también a los medicamentos con receta. Sus objetivos declarados han variado: crear puestos de trabajo de fabricación en Estados Unidos, limitar la tercerización en el extranjero de los beneficios y abordar las preocupaciones de seguridad nacional sobre el hecho de que los medicamentos críticos se fabriquen en el extranjero. Con su audacia típica, el presidente predijo que cuanto más altos fueran los aranceles, más rápido trasladarían las empresas biofarmacéuticas sus instalaciones a Estados Unidos.