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Resumen.
Hay una historia cada vez más familiar en el mundo de la tecnología: Tras un ascenso meteórico, un joven y deslumbrante niño prodigio cae en desgracia cuando se revela que su innovación, que cambiará el mundo, se sustenta en promesas y engaños. Hace poco fue Sam Bankman-Fried, declarado culpable de siete cargos de fraude. Pero una caída como la de Bankman-Fried resulta demasiado familiar, al igual que la arrogancia, la ambición, la codicia y la persuasiva (pero en última instancia engañosa) narrativa que la precedieron. Lo más destacable de esta historia es, quizás, lo poco destacable que resulta.