
Richard Morrell/Getty Images
Resumen.
Los fundadores trabajan duro para construir sus start-ups. Los capitalistas de riesgo trabajan duro para identificar las más prometedoras e invertir en ellas. Pero la dura realidad es que el fracaso es inevitable. Datos recientes muestran que los fracasos de las start-up estadounidenses han aumentado un 60% en el último año.