
Francesco Carta fotografo/Getty Images
Resumen.
Piense en la última vez que tuvo dificultades en el trabajo. Si decidió compartir su angustia con un colega, ¿a quién recurrió? Muchos de nosotros miramos intuitivamente a nuestros colegas que han experimentado nuestras mismas luchas, pero nuestra investigación recientemente publicada sugiere que debería replantearse este enfoque. En una serie de tres estudios, más de 600 empleados de múltiples sectores de Estados Unidos nos contaron sus experiencias a la hora de compartir con otros sus angustias relacionadas con el trabajo y cómo respondían a otros que experimentaban esas dificultades. Nuestra conclusión: No siempre es acertado buscar el apoyo de compañeros que han pasado por la misma situación.