
Tom Werner/Getty Images
Resumen.
Cuando de niño recibí una bicicleta nueva de mis abuelos, mi madre no me dejaba salir de casa para dar una vuelta con ella antes de que me sentara y les escribiera una nota de agradecimiento. Recuerdo que en aquel momento me quejé por ello, pero desde entonces las notas de agradecimiento se han convertido en una de mis pasiones.