
Henrik Sorensen/Getty Images
Resumen.
Todo el mundo ha experimentado alguna vez presiones que provocan estrés en el trabajo: ambiciosos objetivos financieros, duras evaluaciones de rendimiento, competidores astutos, etcétera. El estrés resultante puede dañar no sólo el bienestar personal de la gente, las investigaciones demuestran que también puede erosionar su compromiso con el comportamiento ético. Este fenómeno, conocido como fatiga ética, hace que sea un reto tomar el camino correcto y mantener la integridad cuando se enfrentan a decisiones complejas.