
Amanda Berglund
Resumen.
En un trabajo reciente con una empresa escandinava de robótica, observamos algo preocupante: Durante las reuniones del equipo directivo, el CEO se dirigía y consultaba sobre todo a sólo tres de sus nueve subordinados, mientras que el resto se limitaba a mirar. Cuando más tarde le preguntamos por esta dinámica, se mostró desconcertado: a la vez sorprendido de oír que tenía "favoritos" perceptibles e inconsciente del impacto que su favoritismo podía tener en los demás ejecutivos. La cuestión nunca se había planteado en los ejercicios de retroalimentación ascendente.