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Resumen.
La resolución de conflictos en el lugar de trabajo es una parte necesaria, pero a menudo incómoda, de ser un líder. Aunque el tipo de conflicto puede variar desde las disputas cotidianas sobre la carga de trabajo hasta las negociaciones empresariales de alto riesgo, estas situaciones requieren constantemente que un líder navegue por capas de emoción, profundice para sacar a la superficie cuestiones ocultas y piense con rapidez ante las bolas curvas. Se trata de habilidades valiosas que puede llevar años, si no toda una carrera, aprender.