Cómo hacer bien el patrocinio
El apadrinamiento no es suficiente. Para desarrollar relaciones profesionales productivas, hay que ser auténtico. por Herminia Ibarra

Resumen.
Las iniciativas de tutoría, patrocinio y promoción van y vienen, pero en todas ellas subyace un principio bien conocido: Si empareja a ejecutivos experimentados y de éxito con profesionales prometedores, especialmente de grupos infrarrepresentados en la alta dirección, cosechará muchos beneficios. Los juniors, como yo llamo a los destinatarios de la ayuda profesional, crecen y reciben apoyo para avanzar en sus carreras, mientras que los seniors revitalizan su impacto en el negocio, aprenden nuevas habilidades y adquieren una comprensión de una generación con ambiciones, prioridades y retos diferentes a los suyos. Como resultado de esta magia interpersonal, las organizaciones no sólo atraen a personas de alto rendimiento y aprovechan al máximo su talento, sino que también propulsan a un grupo más diverso de futuros líderes a través de las filas.