
moodboard/Getty Images
Resumen.
Pocos de nosotros queremos trabajar en exceso. Incluso cuando nuestros trabajos nos parecen significativos, preferimos trabajar para vivir, no vivir para trabajar. Nos beneficia también dedicar tiempo a otros intereses y aficiones, a la familia y los amigos, al ocio y al aprendizaje no relacionados con nuestra profesión. Esos también son significativos para nosotros.