
Juan Moyano/Stocksy
Resumen.
Los dirigentes de las empresas de Estados Unidos y de muchas otras partes del mundo respiran aliviados porque la oleada de Omicron BA.1 es cosa del pasado, con una mayor inmunidad comunitaria, nuevos tratamientos eficaces y abundantes pruebas y vacunas. Pero con la cepa Omicron BA.2 y sus descendientes convirtiéndose en dominantes y la inmunidad a las infecciones y las vacunas disminuyendo, la pandemia no ha terminado y las empresas deben estar preparadas para lo que la pandemia les depare a continuación. Este artículo esboza cuatro acciones que los líderes pueden tomar ahora para aumentar la seguridad de sus empleados y disminuir la disrupción del negocio en caso de futuros brotes en la comunidad.