
Ilustración: Peter Gehrman
Resumen.
No se puede escapar de la política de oficina. Puede que tenga mala fama, pero la capacidad de establecer contactos, entablar relaciones e influir en los demás es fundamental en cualquier lugar de trabajo. Por desgracia, la investigación ha demostrado que, con demasiada frecuencia, la política de oficina es un juego de hombres blancos, ya que las mujeres y las minorías étnicas suelen tener redes menos poderosas y se benefician menos de participar en política que sus homólogos blancos y masculinos.