
Resumen.
La cantidad de información sobre productos y servicios a disposición de los clientes B2B se ha vuelto abrumadora. Informes de analistas, blogs corporativos, publicidad gráfica, marketing por correo electrónico, infografías, podcasts, libros blancos, recomendaciones boca a boca: Todos compiten por la oportunidad de influir en los compradores. Existe tanta información precisa y fiable en línea que los clientes B2B sólo dedican el 17% de su proceso de compra a mantener conversaciones con posibles proveedores. Dedican la mayor parte de su tiempo a investigar de forma independiente a los proveedores y al sector en general. El tesoro de información de fácil acceso ha resultado valioso, pero ha complicado el proceso de compra. Existe demasiada información para que los compradores le encuentren sentido por sí solos.