Estudio de caso: ¿Debe comprometer sus principios fundacionales para crecer más rápido?

Marjorie Rodriguez oyó que la llamaban por su nombre y se dirigió hacia el escenario del salón de baile del Hilton Bangkok. Ya había recibido premios por su labor de defensa de la comunidad LGBTQ+ en Filipinas, pero era la primera vez que se la reconocía por Zevoron, la empresa que había puesto en marcha tres años antes con el objetivo de dar trabajo a las personas transexuales de Manila y de todo su país. Zevoron fabricaba y distribuía polvorones, un pan de molde blando y desmenuzable hecho de harina, azúcar, leche y nueces, muy popular en Filipinas. El nombre de la empresa surgió de la combinación de "ze" -pronombre neutro en cuanto al género- y "polvoron". Lo que diferenciaba a la empresa, y la razón del premio, era que todo su personal de marketing y ventas era transexual. Este posicionamiento único había tocado la fibra sensible de los clientes y había ayudado a Marjorie a crear un negocio rentable en poco tiempo.1