Deje de sobredimensionar la gestión de personal

Resumen.
Se suele considerar que la larga marcha hacia la gestión ilustrada comenzó en la década de 1930, cuando los investigadores y, lo que es más importante, los líderes empresariales empezaron a abandonar la suposición de que los trabajadores debían ser tratados como máquinas y obligados a realizar tareas según especificaciones diseñadas con precisión. Empezaron a abrazar la creencia de que el rendimiento empresarial mejoraría si los empleados se implicaban realmente en las decisiones laborales. Durante décadas creció el bando partidario de otorgar poderes a los empleados. Pero ahora hay fuertes indicios de que el péndulo está oscilando en sentido contrario, de que el viejo modelo de ingeniería se está reafirmando con gusto. Y eso es motivo de profunda preocupación.