Imagine que usted fuera la persona en la sede de BP en 2010 que recibió la primera llamada: Una plataforma de perforación en el Golfo de México había explotado y se había hundido, matando a 11 trabajadores y permitiendo que el petróleo se filtrara en el océano a un ritmo de 43 barriles por minuto. ¿Qué haría usted? ¿A qué colegas convocaría y cuál de los innumerables problemas abordaría primero? ¿Publicaría una declaración de prensa o un tweet o enviaría a un portavoz al lugar de los hechos? ¿Se centraría en gestionar la situación -o en dirigir realmente la empresa a través de ella?