Resumen.
Mientras que los avances en la atención sanitaria en el mundo desarrollado suelen hacer hincapié en las nuevas tecnologías, en los países en desarrollo de ingresos bajos y medios simplemente ampliar el alcance de los servicios básicos de atención primaria es crucial para mejorar la salud. Al facilitar el acceso a los servicios sanitarios básicos y coordinar la atención con servicios más especializados según sea necesario, la atención primaria puede reducir las hospitalizaciones y la mortalidad, aumentar la esperanza de vida y proporcionar una mejor salud general. De hecho, un estudio de la revista Lancet de 2003 informó de que el 63% de las muertes infantiles en los 42 países que representan el 90% de la mortalidad infantil mundial podrían evitarse cada año con una atención primaria más eficaz. Es decir, 6 millones de vidas - 100 estadios de fútbol de niños - que podrían salvarse cada año.