La investigación: William von Hippel, de la Universidad de Queensland, y un equipo de investigadores reclutaron a docenas de pequeños grupos de amigos para un estudio. Hicieron a los participantes pruebas de inteligencia y personalidad y luego pidieron a cada sujeto que respondiera a 30 preguntas de conocimiento común -como "¿Cómo se llama una gema preciosa?"- lo más rápidamente posible. Los participantes también calificaron el carisma y las habilidades sociales de sus amigos. Los investigadores descubrieron que los individuos que respondían más rápidamente a las preguntas eran percibidos como más carismáticos, independientemente de su IQ, conocimientos o personalidad.