Robots más inteligentes, más pequeños y más seguros

La velocidad y la fuerza de los robots -y el hecho de que no se aburran ni sufran lesiones por esfuerzo repetitivo- los convierten en una obviedad para la fabricación. Pero requieren un compromiso. Para integrarlos en una fábrica, deben colocarse con precisión (con una precisión milimétrica), atornillarse al suelo y vallarse para mantener a los trabajadores fuera de peligro.