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La revolución de la atención sanitaria dirigida por el empleador

Shaw Nielsen   

Resumen.   

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En los años anteriores a 2009, Intel probó una serie de enfoques populares para domar sus crecientes costes de atención sanitaria. Para animar a los empleados y a sus familias a implicarse más en la compra de su asistencia y a ser conscientes de su coste real, la empresa puso en marcha ofertas de "asistencia sanitaria orientada al consumidor", como planes con deducibles más altos y primas más bajas, cuentas con ventajas fiscales y opciones de proveedores escalonados. Para ahorrar tiempo a los empleados y mejorar el acceso, abrió clínicas de atención primaria en los centros de trabajo de Intel en Oregón, Nuevo México y Arizona. Ofreció incentivos para el bienestar y la forma física, incluidos chequeos médicos anuales opcionales que reducirían las primas o las franquicias, entrenadores de salud y clases de fitness gratuitas in situ.

A version of this article appeared in the Julio-Agosto 2015 issue of Harvard Business Review.

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