Podría parecer que la tenemos tomada con los recursos humanos. Un artículo de nuestro número de abril instaba a las empresas a desechar una apreciada práctica de RRHH: la clasificación forzosa de los empleados. Y este mes nuestro Spotlight aboga por repensar los RRHH de arriba abajo. No es que no nos gusten los RRHH; es que creemos que pueden mejorarse.