
Foto de Bruce Peterson
Resumen.
Lenta pero constantemente, las multinacionales occidentales se están dando cuenta de que puede ser una buena idea diseñar productos y servicios en las economías en desarrollo y, tras añadirles algunos retoques globales, exportarlos a los países desarrollados. Este proceso, denominado "innovación inversa" porque es lo contrario del enfoque tradicional de crear primero productos para las economías avanzadas, permite a las empresas disfrutar de lo mejor de ambos mundos. Se describió por primera vez hace seis años en un artículo de HBR coescrito por uno de los autores de este artículo, Vijay Govindarajan. (Véase "How GE Is Disrupting Itself", octubre de 2009).