Nuestra bala de plata actual es Lean. El movimiento Lean comenzó en la fabricación, luego tomó por asalto el mundo de las start-up y ahora la metodología se ha colado en empresas de todo tipo y tamaño, tanto en la práctica como en la jerga. Se ha dicho y escrito mucho alabando los beneficios del enfoque Lean. Pero, ¿qué se ha perdido? No se ha prestado suficiente atención a esta cuestión.