
Sí, todos odiamos las reuniones. Sí, suelen ser una pérdida de tiempo. Y sí, están aquí para quedarse. Así que es su responsabilidad como líder hacer que sean mejores. Esto no significa sólo hacerlas más cortas, más eficientes, más organizadas. La gente tiene que disfrutarlas y, me atrevería a decir, divertirse.