El auge (y la probable caída) de la economía del talento
Resumen.
Cuando Roberto Goizueta murió de cáncer en 1997, a los 65 años, era multimillonario. Nada mal para un emigrado cubano que había llegado a los Estados Unidos de adolescente. No fue en absoluto el primer inmigrante a Estados Unidos en convertirse en multimillonario, pero los demás hicieron su fortuna fundando y construyendo empresas o haciéndolas públicas. Goizueta lo hizo como CEO de Coca-Cola.