Resumen.
En 1965, Royal Dutch Shell puso en servicio lo que denominó Maquinaria de Planificación Unificada (UPM), un sistema informático destinado a disciplinar más la planificación del flujo de caja de la empresa. Este tipo de previsión financiera racional y basada en modelos estuvo muy de moda en la década de 1960. Pero al poco tiempo, los altos ejecutivos de Shell se dieron cuenta de que muchos de los compromisos que tenían que asumir se extendían mucho más allá del plazo de seis años de UPM y que, incluso dentro de ese horizonte, UPM tendía a equivocarse mucho. A principios de la década de 1970 lo cerraron.