Resumen.
Un nuevo competidor entra en su mercado y ofrece un producto muy similar al suyo pero con una diferencia clave: Es gratuito. ¿Lo ignora, esperando que sus clientes no deserten o que el producto gratuito no dure? ¿O introduce rápidamente un producto gratuito propio en un intento de sofocar la amenaza? Estas son preguntas a las que se enfrenta un número cada vez mayor de empresas, y no sólo en el ámbito digital. Los modelos de negocio "gratuitos" popularizados por empresas como Google, Adobe y Mozilla se están extendiendo a los mercados del mundo físico, desde los productos farmacéuticos hasta las aerolíneas y los automóviles.