Últimamente se ha hablado mucho —en estas páginas y en otros sitios— sobre un nuevo tipo de capitalismo. Acerca de crear cosas porque son buenas para la sociedad. Acerca de la comprensión, como sugieren Michael Porter y Mark Kramer ( «Crear valor compartido», HBR (enero-febrero de 2011), que no todos los beneficios se crean de la misma manera: los beneficios que se derivan de mejorar el mundo son superiores a los que se obtienen del consumo de basura inútil o incluso dañina.