Resumen.
A principios de 2007, los senadores estadounidenses preguntaron al entonces teniente general David Petraeus cuánto podría estallar la violencia sectaria si las fuerzas estadounidenses se retiraran de Irak. Admitió que no estaba seguro: «Es difícil desde esta distancia», dijo, entender «la verdadera granularidad de lo que está sucediendo».