Resumen.
Ocho semanas. Eso es todo lo que separó el lanzamiento del revolucionario iPhone de Apple, el 29 de junio de 2007, del Razr de próxima generación de Motorola2 (se pronuncia Razr Squared) teléfono móvil, el 24 de agosto. Antes de presentar la sucesora de la Razr, que Mundo de los ordenadores en 2005, ocupó el puesto 12 de la lista de los 50 mejores aparatos de los últimos 50 años, el equipo directivo de Motorola estaba más preocupado que de costumbre. Con la caída de las ventas de otros teléfonos móviles del gigante de las comunicaciones estadounidense, el destino de la empresa recayó directamente en el Razr2. Además, altos ejecutivos, como el presidente y director ejecutivo Edward J. Zander, se preguntaban si el iPhone había cambiado la dinámica competitiva del mercado de formas que no habían previsto. ¿El iPhone hubiera creado un nuevo nicho o se necesitaría la Razr?2 ¿de frente? ¿Cuánto más podrían cobrar por la Razr?2¿sus nuevas funciones? ¿Debería Motorola jugar con la Razr?2¿La tecnología de filtrado de ruido, que había patentado? Los ejecutivos estaban ansiosos por conocer los resultados de las sesiones de grupos focales o de las encuestas por muestreo. Necesitaban una forma rápida y fiable de captar los cambios que estaban surgiendo en el mercado para poder finalizar la estrategia rápidamente.