Por paradójico que parezca, las estrategias que utilizan las empresas en los mercados empresariales suelen interponerse entre ellas y los clientes que desean. Todas las organizaciones saben que, para tener éxito, deben adquirir y retener clientes, especialmente los más rentables. Las empresas comienzan por hacerse la pregunta de visión: ¿en qué negocios estamos? Luego segmentan las empresas y despliegan estrategias de marca, tácticas de comunicación y herramientas de venta. Ese enfoque de arriba hacia abajo puede funcionar bien para los productos de consumo, pero en los mercados empresariales lleva a las empresas por el mal camino y dificulta sus esfuerzos por adquirir y retener clientes.