Resumen.
Lo más probable es que haya un psicópata en su equipo directivo. En serio. No me refiero al jefe «psicópata» del que a los empleados les gusta quejarse, el supervisor empedernido que a veces pierde el control. Simplemente es difícil. Tampoco me refiero al tipo de «psicópata» homicida que a Hollywood le gusta ofrecer: Freddy Krueger, por ejemplo, o el coronel Kurtz de Brando. Tampoco lo es, clínicamente hablando, un psicópata.