En muchas empresas, pueden pasar días, semanas o incluso meses entre el momento en que se realiza una venta o se genera un gasto y el momento en que el departamento de finanzas proporciona un informe preciso de estos eventos a la gerencia. Como resultado, los ejecutivos, vendedores y directores de producción tienen que tomar decisiones importantes en el día a día sin una comprensión concreta y actualizada de la situación de la empresa. En efecto, los empleados tienen que actuar en la oscuridad.