El auge de la World Wide Web ha creado uno de los entornos más desafiantes para el desarrollo de productos de la historia reciente. Las necesidades del mercado que un producto debe satisfacer y las tecnologías necesarias para satisfacerlas pueden cambiar radicalmente, incluso cuando el producto se encuentra en fase de desarrollo. En respuesta a estos factores, las empresas han tenido que modificar el proceso tradicional de desarrollo de productos, en el que la implementación del diseño comienza solo una vez que se ha determinado el concepto del producto en su totalidad. En cambio, han sido pioneros en un flexible proceso de desarrollo de productos que permite a los diseñadores seguir definiendo y dando forma a los productos incluso después de que se haya iniciado la implementación. Esta innovación permite a las empresas de Internet incorporar en sus diseños las necesidades de los clientes que cambian rápidamente y las tecnologías en evolución hasta el último momento posible antes de que un producto se introduzca en el mercado.