Las recompensas a los clientes han sido injuriadas en la prensa empresarial como dispositivos de promoción baratos, modas a corto plazo, regalar algo a cambio de nada. Sin embargo, existen desde hace más de una década y más empresas, no menos, se están sumando al tren. Desde compañías aéreas que ofrecen ofertas de viajero frecuente hasta compañías de telecomunicaciones que reducen sus tarifas para aumentar el volumen, las organizaciones están gastando millones de dólares en desarrollar e implementar programas de recompensas.