Durante los últimos cinco años he estado estudiando productividad en Western Electric, que es, después de IBM, el mayor fabricante de productos electrónicos de EE. UU. Durante este estudio, la gente me preguntaba con frecuencia: «¿Por qué la productividad de los trabajadores japoneses es mucho más alta que la nuestra?» y «¿Cómo pueden las empresas estadounidenses aumentar su productividad al nivel japonés?» Este artículo trata de responder a estas preguntas.